Aromas de época: cómo el perfume refleja el espíritu del tiempo
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Bertrand Duchaufour es una leyenda viva y una de las «narices» más influyentes de nuestro tiempo, cuyas fragancias han redefinido los límites de la perfumería nicho. Su historia comenzó en Nancy, en el seno de una familia de geólogos, y su encuentro decisivo fue con una chica que llevaba Chanel n.º 19. Fue este perfume el que despertó la pasión del joven Bertrand por el mundo de los aromas y determinó su vocación.
Tras formarse en Lautier Florasynth y adquirir experiencia en grandes empresas, Duchaufour se hizo rápidamente un nombre. Sus primeras obras, como Messe De Minuit para Etro y S.T. Dupont Femme, ya demostraban su audacia y originalidad. Pero L'Artisan Parfumeur se convirtió en su verdadero hogar creativo. A partir del icónico Mechant Loup en 1997, creó docenas de éxitos para la marca, entre ellos el meditativo Timbuktu, el atrevido Dzongkha y el seductor Traversée du Bosphore.
El nombre de Duchaufour se convirtió en sinónimo de vanguardia tras trabajar con Comme des Garçons, para la que creó los innovadores Mint y Calamus, así como el famoso Avignon. Al mismo tiempo, su talento también fue muy solicitado en el mundo de la perfumería de lujo: es autor de las versiones del legendario Dior Fahrenheit — Summer y 0 Degree, así como del romántico Amarige D'Amour para Givenchy.
Desde 2007, tras convertirse en perfumista independiente, Duchaufour se ha centrado en profundos proyectos de autor. Ha creado exquisitas composiciones para Neela Vermeire Créations, MDCI Parfums, Ann Gérard y Penhaligon's. Sus creaciones para Olfactive Studio, inspiradas en la fotografía, y las fragancias para Eau D'Italie y Acqua di Parma no hacen más que confirmar su condición de visionario.
El estilo de Bertrand Duchaufour es reconocible: composiciones complejas, a menudo intelectuales, con énfasis en notas balsámicas y resinosas, acordes amaderados secos, especias y matices minerales inusuales. Equilibra magistralmente la luz y la sombra, creando perfumes que te llevan de viaje, como Enchanted Forest. Al mismo tiempo, su portfolio también incluye delicadas notas florales, como en Flora Bella para Lalique.
Sorprendentemente, el maestro también trabaja con éxito en el segmento del mercado masivo, llevando el arte a un público amplio. Ha creado auténticos éxitos para las marcas rusas Faberlic y Brocard: desde el elegante Pont d'Or hasta los fabulosos Russian Princess y Tsarevna-Swan. Su contribución a la industria fue reconocida con el prestigioso premio Perfumer of the Year en los Russian FiFi Awards de 2017, lo que confirma el amor y el reconocimiento de los fans de todo el mundo.
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