Oler a ti mismo: 5 aromas tendencia second skin scents
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Jean-Claude Delville es un legendario perfumista francés cuyo nombre quedará grabado para siempre en la historia de las fragancias gracias a la creación de uno de los perfumes más optimistas y queridos del mundo, el icónico Clinique Happy. Nacido y criado en el corazón del mundo de los perfumes, París, este maestro tiene una habilidad única para capturar el espíritu de la época y plasmarlo en composiciones legendarias y superventas.
Delville comenzó su carrera como «nariz» a los 17 años, con una formación clásica en el arte de la perfumería. Tras formarse en importantes proveedores de materias primas como Quest, IFF y Firmenich, perfeccionó su oficio, sentando las bases de su futuro éxito. Sus primeras creaciones firmadas fueron el elegante Montaigne para Caron y el atrevido y verde Cabotine de Parfums Grès, que anunciaron inmediatamente la llegada de un talento con un estilo distintivo.
La verdadera fama de Delville llegó en los años 90 y 2000, cuando creó una serie de fragancias que se convirtieron en éxitos y marcaron las tendencias de la perfumería durante años. Además del fenomenal Happy, entre sus obras icónicas de ese periodo se encuentran el delicado Parfum d'Ete para Kenzo, el fresco y deportivo Wings de Giorgio Beverly Hills y el romántico y puro Vera Wang. Ha colaborado con éxito con gigantes como Estée Lauder, Marc Jacobs, Givenchy y Jo Malone.
El estilo de Jean-Claude Delville es una increíble combinación de elegancia francesa con una ligereza moderna, a menudo juguetona. Es un maestro de los acordes brillantes y emocionales: explosiones cítricas, frutas jugosas y notas florales puras y transparentes. Sus fragancias se describen a menudo como optimistas, soleadas e increíblemente alegres. Crea tanto éxitos de ventas para el mercado masivo para Avon y Banana Republic como sofisticadas composiciones nicho con igual virtuosismo.
Sin limitarse al mercado masivo, Delville siempre ha mostrado interés por los proyectos independientes. Para la marca nicho Odin, creó un exquisito trío: Efflora, Milieu Rosa y Vert Reseda, revelando una nueva faceta de su talento. Su espíritu innovador también quedó patente en 2017, cuando cofundó la plataforma digital The Society of Scent, que combina el arte de la perfumería con la tecnología moderna.
La contribución de Jean-Claude Delville a la industria del perfume fue reconocida con el máximo galardón: en 2014, fue incluido en el Salón de la Fama de The Fragrance Foundation por crear Clinique Happy. Hoy en día, sus fragancias, desde la atrevida Fatale Pink hasta la sensual Organza Indecence, siguen recibiendo críticas entusiastas de los aficionados de todo el mundo, y siguen siendo referentes de estilo y profundidad emocional en la perfumería.
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