Aromas de época: cómo el perfume refleja el espíritu del tiempo
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Karine Dubreuil es una de las perfumistas más solicitadas y prolíficas de la Francia contemporánea, una maestra independiente con un olfato impecable para las tendencias. Su carrera, que abarca más de tres décadas, es una historia de devoción inquebrantable al arte de la fragancia y la capacidad de crear superventas que cautivan a millones de personas. Nacida en el corazón del mundo del perfume, Grasse, se vio inmersa en una atmósfera de creatividad desde la infancia, pasando tiempo en el laboratorio de un amigo de la familia y sabiendo ya entonces que su vocación era crear bellas fragancias.
Karin comenzó su viaje a la cima del Olimpo de la perfumería en 1982, matriculándose en la legendaria Escuela Roure Bertrand Dupont (ahora Givaudan). Debutó en 1988 con una línea para Roger & Gallet. Le siguieron trabajos en los grandes gigantes del perfume: Florasynth, Drom y luego Mane, donde se reveló su talento para crear composiciones comercialmente exitosas pero refinadas. Durante este periodo, el mundo vio las primeras obras icónicas que aún hoy se discuten en las comunidades de perfumistas.
En la cartera de la perfumista - una verdadera colección de fragancias icónicas que se han convertido en un punto de referencia para sus nichos. Lanvin - Éclat d'Arpège, floral y afrutada, conquistó los corazones con su ternura, y Gucci - Envy Me, atrevida y moderna, se convirtió en un símbolo de la década de 2000. Uno no puede dejar de recordar la jugosidad de las bayas de L'Artisan Parfumeur - Mure et Musc Extreme, el juguetón Azzaro - Mademoiselle Azzaro o la elegante frescura de Lalique - Plume Blanche. Cada una de sus fragancias es una historia aparte que ha recibido miles de elogiosas críticas de fans de todo el mundo.
Karine Dubreuil es una auténtica estrella de la perfumería, cuya confianza valoran las casas más importantes. Ha creado perfumes para Yves Saint Laurent, Gucci, Mugler y Guerlain. Mantiene una relación especial con L'Occitane en Provence, donde es la perfumista de la casa desde 2012, habiendo dado a la marca más de 30 fragancias, entre ellas las famosas 4 Reines. Su talento también se ha traducido en proyectos de boutique para Lalique, Amouage y una nueva colaboración con Shiseido en la fragancia Ginza.
El estilo de Karine Dubreuil es una mezcla magistral de elegancia clásica y dinamismo contemporáneo. Trabaja magistralmente con acordes florales, afrutados y almizclados para crear fragancias reconocibles e innovadoras a la vez. En 2012, paralelamente a su trabajo para L'Occitane, fundó la agencia creativa Vox Profumi, a través de la cual realiza proyectos para marcas independientes y nicho como State of Mind. Este paso subraya su estatus no solo como intérprete, sino como creadora y visionaria de pleno derecho, cuya contribución a la perfumería sigue creciendo con cada nueva creación.
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