ENCELADE de Marc Antoine Barrois: entrevista y reseña de la fragancia
Marc-Antoine Barrois no necesita una larga presentación para quienes siguen la perfumería nicho. B68...
Rodrigo Flores-Ru no es solo un perfumista sénior de la legendaria Givaudan, sino un auténtico poeta de las fragancias, cuyas creaciones se han convertido en icónicas para millones de personas. Su historia comenzó en la soleada Ciudad de México, donde nació y se crió, sumergiéndose en la rica paleta de la flora local. Inicialmente, Rodrigo estudió biología, lo que le permitió adquirir un profundo conocimiento de los ingredientes naturales, que más tarde se convertirían en la base de su creatividad. En 1989, a la edad de 20 años, dio un paso decisivo al trasladarse a París para matricularse en la prestigiosa escuela de perfumería ISIPCA, donde comenzó su transformación en maestro.
La carrera de Flores-Ru comenzó con exquisitos proyectos nicho, como Femme para Tristano Onofri y la fragancia homónima para Daniel de Fasson. Sin embargo, su salto a la fama mundial se produjo cuando co-creó, junto con Jean-Claude Delville, la increíblemente alegre Clinique Happy, una fragancia que se convirtió en símbolo del optimismo de los años 90 durante décadas. Este éxito le abrió las puertas a colaboraciones con grandes marcas, como Mary Kay (fragancia Velocity), Lulu Guinness y Donna Karan, para quien creó la sensual Black Cashmere.
La cima del reconocimiento comercial y creativo llegó con la fructífera colaboración de Rodrigo con Tom Ford. Es su genio el que está detrás de los éxitos de ventas que definieron la imagen de la marca: el soleado Neroli Portofino, el apasionado Jasmin Rouge, así como sus exquisitas variaciones y el refinado Fleur De Chine. Al mismo tiempo, sentó las bases de la identidad de los perfumes de Elizabeth Arden al crear el clásico y fresco White Tea y numerosas variaciones de la icónica serie Green Tea.
El estilo reconocible de Flores-Ru es una oda a las notas soleadas y vitalistas. El propio perfumista admite que los aromas de la bergamota, el limón y la naranja le huelen a felicidad. Este acorde cítrico característico, brillante y elegante, se ha convertido en el sello distintivo de sus mejores obras, desde el chispeante Happy hasta el Neroli Portofino, inspirado en los resorts, y toda la fresca línea Green Tea, lo que ha hecho que sus fragancias sean increíblemente populares entre los conocedores.
El talento de Rodrigo es universal: crea fácilmente éxitos tanto para marcas de lujo como para el mercado masivo. Entre sus créditos se incluyen fragancias para Calvin Klein, Avon, Estée Lauder y Dolce & Gabbana (línea Velvet). Su trabajo con casas independientes no es menos significativo: ha aportado su estética a Carner Barcelona, Santi Burgas, Wilgermain y House Of Sillage, y también ha creado la colección Eau Fraiche para Yosh.
Rodrigo Flores-Ru es un puente entre el arte y el comercio, entre la profundidad del nicho y el amor universal. Sus fragancias, como la reeditada leyenda Fougere Royale para Houbigant o la atrevida Velvet Black Patchouli, demuestran que la verdadera libertad creativa puede vivir en cualquier formato. Hoy en día, su nombre es sinónimo de gusto impecable, optimismo y esa misma «felicidad» capturada en el frasco y los pulverizadores de sus creaciones atemporales.
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