El shiso, o perilla, es una nota aromática única que aporta un estallido fresco, picante y ligeramente anisado a la perfumería. Originalmente cultivado en China y ampliamente extendido en la cocina japonesa, esta hierba también ha conquistado el mundo de la perfumería con su versatilidad. Su olor complejo se asemeja a una mezcla de albahaca, menta y regaliz con tonos fríos y cálidos simultáneamente, lo que la convierte en una herramienta ideal para crear composiciones modernas y dinámicas. Esta nota es perfecta para quienes buscan algo especial en una fragancia: brillante pero no abrumador, fresco pero con profundidad.
El shiso pertenece a la familia aromática y se usa con mayor frecuencia en las notas superiores o medias de una composición. Su perfil aromático es fresco, herbal y picante con facetas verdes, anisadas y cítricas distintivas. Gracias a su frescura natural, tiene una excelente volatilidad, desplegándose instantáneamente en la piel con un acorde fresco y tonificante. Sin embargo, al combinarse con notas más cálidas, puede adquirir una longevidad sorprendente, otorgando a la fragancia una ligera picardía y ligereza. Esto lo convierte en una nota excelente para perfumes de primavera y verano, que ofrecen una sensación de pureza y energía.
La patria histórica de la planta Perilla frutescens, conocida como shiso, se considera China y los países del sudeste asiático. En el siglo VIII, fue introducida en Japón, donde se convirtió en una parte integral de la cocina, medicina y cultura nacional. En perfumería, el aceite esencial de shiso se obtiene principalmente por destilación al vapor de las hojas y tallos de la planta. La mayoría de las veces, los laboratorios de perfumería utilizan aceite natural, aunque también existen análogos sintéticos que recrean su característico rastro picante-anisado. Curiosamente, la planta es rica en antocianinas, que le dan a sus hojas un tono púrpura y a veces se usan como tinte natural.
La nota shiso ha encontrado su lugar tanto en perfumes de nicho como de diseñador, añadiéndoles una frescura única. Un ejemplo brillante es Nomenclature - shi_sõ, donde se lleva al primer plano. Marcas como Tom Ford a menudo lo usan en sus creaciones cítrico-aromáticas, como Mandarino di Amalfi, para añadir picardía. Añade una chispa verde y una frescura moderna a los ramilletes femeninos, como en Mugler - Wonder Bouquet, y refresca los acordes cítricos clásicos en Bvlgari - Au The Bleu. Esta nota es valorada por los perfumistas por su capacidad para complicar y refrescar una composición.
El shiso es un maravilloso jugador de equipo en la pirámide perfumista. Combina brillantemente con notas cítricas (bergamota, mandarina), enfatizando su jugosidad, y con hierbas aromáticas clásicas, como albahaca y salvia esclarea, mejorando el sonido verde general. Se logran contrastes interesantes al emparejarlo con núcleos florales (jazmín, azahar) o con acordes acuáticos y de té ligeros. Puede considerarse una alternativa más refinada y picante a las notas herbales tradicionales. Similares en carácter, pero con sus propias peculiaridades, son también las notas de hinojo y alcanfor.
Las fragancias con una nota shiso dominante o notable son una excelente opción para personas activas y modernas que aprecian una frescura no convencional. Son ideales para las estaciones cálidas, la oficina, salidas diurnas y viajes, ofreciendo una sensación de pureza y ligereza. Si te gustan los perfumes verdes, herbales o refrescantemente cítricos, pero quieres probar algo menos ordinario, presta atención con confianza a las composiciones con shiso. Añadirá una profundidad picante inesperada a un formato familiar. Al probar, observa cómo esta nota se desarrolla en tu piel: para algunos, suena más picante; para otros, fresco y anisado.
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