La flor de kiwi es una nota perfumística exótica y delicada que aporta a las fragancias el espíritu de frescura tropical y jardines en flor. Pertenece a la familia floral y rara vez se encuentra como nota principal, actuando más a menudo como un elegante acento. Su aroma ligero y transparente con sutiles matices frutales es ideal para crear composiciones ligeras, soleadas y optimistas que han conquistado especialmente a los amantes de los aromas frescos y modernos.
El perfil olfativo de la flor de kiwi es un delicado entrelazamiento de suaves tonos florales blanco-crema con un rastro frutal ligero y casi ingrávido. En la pirámide de fragancia, se despliega con mayor frecuencia en las notas de corazón, dando a la composición ligereza y una sensación naturalista de jardín en flor. Esta nota tiene una duración y proyección moderadas, lo que la convierte en una elección ideal para el uso diurno en épocas cálidas, ofreciendo una sensación de frescor y pureza.
El lugar de origen de la planta de kiwi, también conocida como "grosella china", es China. Grandes enredaderas se cubren de encantadoras flores durante el período de floración, que inicialmente son blancas y luego adquieren un tono crema-amarillo. Su aroma natural y apenas perceptible es difícil de capturar y extraer en forma concentrada. Por lo tanto, en la perfumería moderna, la nota de flor de kiwi se recrea artificialmente, utilizando síntesis perfumísticas y combinaciones abstractas que permiten transmitir su carácter fresco y optimista, manteniéndose como una alternativa ética y accesible.
Esta nota aparece a menudo en perfumes dirigidos a un público joven y dinámico que busca ligereza y despreocupación. Un ejemplo vívido es la fragancia BAE de Kim Kardashian / KKW Fragrance, donde añade una frescura jugosa. Marcas de mercado masivo, como Bath and Body Works, la utilizan activamente en sus líneas de cuidado corporal, como en Tahiti Island Dream, para realzar la sensación de vacaciones. La fragancia Gilly Hicks Summer Party de Hollister también juega con esta nota, creando una imagen de diversión veraniega despreocupada.
La flor de kiwi armoniza maravillosamente con otras notas florales, creando ramos exuberantes y románticos. Se combina excelentemente con acentos cítricos jugosos y verdes que enfatizan su frescura, así como con notas frutales dulces. Si buscas acordes de estado de ánimo similar, presta atención a la picante clavo, la delicada freesia o los tonos verdes de geranio. Alternativas más dulces y polvorosas se pueden encontrar entre las notas florales en general o en el cálido heliotropo.
Las fragancias con un acento de flor de kiwi son la elección perfecta para chicas activas y alegres y mujeres jóvenes que valoran en la perfumería la ligereza, modernidad y una actitud positiva. Tales composiciones son geniales para el uso diario, la oficina, paseos y vacaciones de verano. Al elegir, presta atención a toda la composición: la combinación con notas cítricas y verdes dará un efecto fresco, mientras que con acordes de bayas y vainilla, un carácter más dulce y juguetón. Aplica estos perfumes en los puntos de pulso para que su rastro ligero te acompañe durante todo el día.
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