La ortiga muerta, o Lamium, es una nota verde rara y exquisita que aporta a las composiciones perfumísticas la sensación de hierba recién cortada, follaje húmedo y un jardín fresco y sombreado. Como miembro de la familia de fragancias verdes, crea un efecto de naturalidad y frescor revitalizante, sirviendo a menudo como fondo ideal para acordes florales o frutales más brillantes. Esta nota es un hallazgo para los aficionados a los olores sutiles, no convencionales y atmosféricos, que buscan en los perfumes un reflejo de la naturaleza en su manifestación más contenida y elegante.
El aroma de la ortiga muerta es la quintaesencia del verdor: distintivo, herbáceo, con un matiz ligeramente amargo que recuerda a una hoja arrugada entre los dedos. Se pueden percibir ecos de hoja de grosella negra con su gota de baya fría, así como la frescura de pepino. La ortiga muerta se despliega con más frecuencia en las notas de cabeza y corazón de la pirámide, dando una primera impresión de verdor puro, casi acuarela, que gradualmente se suaviza, entrelazándose con otros componentes de la composición. Su persistencia es moderada, lo cual es típico de muchas notas verdes naturales.
La fragancia natural se obtiene de la planta de ortiga muerta, ampliamente distribuida en Europa y Asia. Para la perfumería, son valiosas sus hojas e inflorescencias, de las cuales se obtiene un absoluto o aceite esencial mediante destilación al vapor o extracción. Este proceso es laborioso y el rendimiento de la materia prima es bajo, lo que explica la rareza de esta nota en la perfumería masiva. Hoy en día, se utilizan más comúnmente sus análogos sintéticos—llamados "acordes verdes"—que permiten recrear el olor herbáceo característico con mayor estabilidad e intensidad, abriendo campo para la creatividad de los perfumistas.
La ortiga muerta encaja perfectamente en acordes verdes y chipres, donde su frescura amarga realza la riqueza de musgos y maderas. Combina maravillosamente con otras notas verdes, como angélica con su tono polvoriento-terroso o el jugoso hoja de higo. Para crear contraste, se puede combinar con suaves notas florales del corazón, por ejemplo, jazmín o lirio de los valles, o con ligeras notas cítricas que potencian su efecto refrescante. En la búsqueda de alternativas, también vale la pena prestar atención a ambrette, que añade sobretonos almizclados y afrutados al verdor.
Los perfumes con acorde de ortiga muerta son una elección para naturalezas atrevidas que aprecian la perfumería intelectual y las imágenes naturales. Son ideales para estaciones cálidas—primavera y verano—proporcionando una sensación de frescura y pureza. Tales fragancias son apropiadas en la vida diaria, para paseos en la naturaleza o para crear un estado de ánimo especial y contemplativo. Dado que la nota es rara, vale la pena buscarla en colecciones de marcas nicho que experimentan con temas botánicos y conceptuales. Al probar, preste atención a cómo se desarrolla el acorde verde en la piel, si se suaviza o mantiene su picante frescura inicial.
Únete a la comunidad Fragsi y obtén acceso a todas sus funciones