Aromas de época: cómo el perfume refleja el espíritu del tiempo
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Christopher Sheldrake es un perfumista británico cuyo nombre se ha convertido en sinónimo de perfumería artística y compleja. Su insólito viaje comenzó en el sur de la India, en Chennai, desde donde se trasladó a Londres a los siete años. Curiosamente, el futuro maestro de las fragancias planeaba convertirse en arquitecto, pero el destino ordenó otra cosa. Un viaje al sur de Francia y el conocimiento de la ciudad de Grasse, capital mundial de la perfumería, cambiaron su vida para siempre y le hicieron enamorarse del arte de crear olores.
Sheldrake comenzó su andadura profesional con unas prácticas en Charabot y, a continuación, adquirió una experiencia inestimable trabajando en la legendaria casa Chanel a las órdenes del mismísimo Jacques Polge. Este periodo sentó las bases de su impecable gusto. Más tarde se incorporó a Quest International (ahora Givaudan), donde durante más de dos décadas creó numerosas fragancias para las marcas más famosas. Entre ellas se encuentran Jesus Del Pozo, Rochas, Scents of Time, Avon y Space NK.
La verdadera fama y reconocimiento de Christopher Sheldrake en el mundo de la perfumería de nicho le llegó de su larga colaboración con el visionario Serge Luthans. Tras empezar a trabajar juntos en fragancias para Shiseido, crearon la revolucionaria Feminite du Bois en 1992, que marcó el inicio de una nueva dirección. Desde 2000, Sheldrake es la nariz y perfumista jefe de la marca Serge Lutens, responsable de la gran mayoría de sus composiciones icónicas.
El estilo de Christopher Sheldrake es la magia de transformar acordes orientales, especiados y amaderados en exquisitas historias, a menudo surrealistas. Sus mejores perfumes para Serge Lutens, como el meloso y tabaquero Chergui, el sensual Ambre Sultan, el especiado Arabie o el acogedor Un Bois Vanille, han sido durante mucho tiempo referentes en sus categorías y objetos de adoración en la comunidad perfumística. No menos icónicos son sus trabajos para Chanel, como el aterciopelado pachulí Coromandel o el elegante Jersey.
En 2005, Sheldrake regresó a Chanel, donde se convirtió en Jefe de Investigación y Desarrollo, responsable de la calidad de las materias primas y de las innovaciones perfumísticas de la casa. En colaboración con Jacques, primero, y Olivier Polge, después, creó muchas de las fragancias de la gama Les Exclusifs y superventas como Coco Noir. Sigue deleitando a los aficionados con nuevas obras para Serge Lutens, como el enigmático Dent de Lait o el floral Bourreau des Fleurs, demostrando que su poder creativo es inagotable.
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