El kingwood es una de las notas amaderadas más nobles y raras en perfumería. Su perfil cálido, especiado y balsámico recuerda a una exquisita combinación de sándalo, cedro y ligeros matices de tabaco, con un apenas perceptible dulzor vainillado. A diferencia de los acentos amaderados más estrictos, el kingwood suena suave, envolvente y sensual. En la pirámide olfativa, suele ocupar un lugar en la base, otorgando a la fragancia profundidad, fijación y una estela noble.
La materia prima para esta nota se obtiene de la madera del árbol Dalbergia cearensis, que crece en Brasil. La fragancia se extrae mediante destilación: el aceite esencial de kingwood posee un sonido terroso-amaderado intenso con sutiles matices especiados y florales. Debido a la rareza y el valor de la madera, en perfumería se suelen utilizar versiones sintéticas que permiten reproducir con mayor precisión su perfil complejo. Sin embargo, el kingwood natural sigue siendo un objeto de deseo para las casas nicho y los perfumistas que buscan un sonido auténtico.
El kingwood atrae a maestros que saben trabajar con texturas cálidas y aterciopeladas. Entre ellos se encuentran el reconocido virtuoso Bertrand Duchaufour, creador de exquisitas composiciones, así como Mark Buxton y Pierre Flores. Esta nota engalana el arsenal de marcas como Navitus Parfums, Lucy Anderson, Maria Cher. y Jillian Switzerland. Entre las fragancias más destacadas donde el kingwood se despliega en todo su esplendor se encuentran la golosa-amaderada Navitus Parfums Miel Extase y su versión en formato mist All Over Spray, la elegante composición amaderada-especiada Lucy Anderson Homme Black, el seductor oriental Maria Cher. Onyx Rouge y el refinado unisex Jillian Switzerland Intangible.
El kingwood es un "camaleón" asombroso: suena igualmente armonioso con otras notas amaderadas (cedro, sándalo, vetiver), resinas y bálsamos (incienso, benjuí), así como con acentos golosos (vainilla, caramelo, miel). Las notas florales como la rosa o el jazmín aportan al kingwood suavidad y transparencia, mientras que los matices especiados (canela, clavo) le dan agudeza y profundidad. Si buscas alternativas cercanas en carácter, presta atención a la nota de palo de rosa brasileño, cedro del Atlas o sándalo.
Gracias a su carácter suave pero persistente, el kingwood es ideal para la temporada otoño-invierno. Es igualmente adecuado tanto en looks de noche como de día si prefieres fragancias cálidas y acogedoras. Esta nota es una elección para los conocedores de estelas profundas y discretas que te acompañan todo el día. Las fragancias con kingwood suelen clasificarse como unisex, por lo que pueden formar parte de la colección tanto de mujeres como de hombres que aprecian la nobleza y la comodidad.
El kingwood no es solo una nota amaderada, sino un verdadero tesoro para los amantes de la perfumería. Su capacidad única para combinar especias, dulzor y frescura amaderada hace que cada composición que lo incluye sea memorable. Si aún no conoces este ingrediente, te recomendamos empezar con las fragancias mencionadas anteriormente —y quizás el kingwood se convierta en tu nuevo descubrimiento olfativo. Explora nuestro catálogo para encontrar tu perfume ideal con esta rara nota.
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